26 de diciembre de 2006
Crónica navideña
22 de diciembre de 2006
Lo que está por venir
19 de diciembre de 2006
Leggings antivarices y cilindro de plátano
El sábado pasado comenzó mi investigación. La ocasión era idónea. Celebrábamos el cumpleaños de Pepa en una de las discotecas de moda. Allí nos congregamos lo más granado del underground chic hispalense. Y entre tanta modernidad mi amiga Mª Luisa -aristrócata y sin embargo retirada a la vida contemplativa- me sorprendió. He venido de Tarifa sin ropa para arreglarme y me he tenido que poner a rebuscar en los cajones de mi hermana.Me decía a pesar de ir vestida de la más rabiosa actualidad con unos leggings negros. Le he pedido a mi madre sus medias antivarices y las he cortado, ¿a que quedan bien?.Eso fue lo que me dijo y yo no pude más que asombrarme ante tan posmoderna actitud, ese dar un nuevo uso a las viejas medias reconvertidas ahora en objeto fetiche de temporada.
Casi sin darme tiempo a recuperarme, el lunes celebramos la comida de Navidad de la empresa. Restaurante de diseño en hotel de congresos, menú de imposible comprensión. Cilindro de plátano con bogavante era uno de los entrantes. A pesar de que el aspecto no era de lo más atractivo -una lámina amarillenta de plátano tipo muesli que rodeaba una pasta rojiza- no pude evitar probarlo, por aquello de hacer cosas por cultura. La cocina moderna, nouvelle, deconstruída no es lo mío. Creo que desde pequeño no tenía esa sensación imperiosa de necesitar sacar lo que tienes en la boca pero que, a pesar de todo, debes tragar. Después de la comida nos fuimos a tomar las copas de rigor en el bar debajo de la empresa. Se trata de una suerte de antro pseudomoderno donde se juntan tristes y rancios oficinistas. Sólo decir que los viernes reparten flyers con copas gratis con la sugerente leyenda: After office. Porque no todo va a ser trabajar. El momento posmoderno lo protagonicé yo, en forma de bailes tribales al son de los ritmos latinos endiablados. Prometo documento gráfico en breve.
Leggings antivarices. ¿Se puede ser más posmoderna?
18 de diciembre de 2006
Comida de Navidad
APERITIVO DE GALA
Bombo de foie con gelatina de manzana
Paté de perdiz con rizos de apio y cilindro de plátano con centollo
Galleta de tomate con bonito gratinado sabayón de aceitunas
Muslitos de codorniz con lentejas de la armuña
Buñuelos de queso con salsa Cumberland
MENÚ
Lomos de langostinos con vienesa sobre estofado de lentejas verdes
Tournedor de solomillo ibérico con puré de melocotón y salsa de oporto/ Es posible elegir pescado como segundo plato: Lomos de merluza con laminas de chipirones y salsa de berberechos
Tarta florida
Bebidas: agua mineral, cerveza, manzanilla, refrescos, vino blanco, vino tinto, café con delicias navideñas y cava
14 de diciembre de 2006
Posmodernidad (sociología)
Conjunto de cambios económicos, políticos, sociales y culturales ocurridos en las últimas décadas -no exentos de discusión- con importantes implicaciones.
La posmodernidad se caracteriza por una aceleración de las tendencias existentes, la hipercentralización del poder, la supremacía de los símbolos, el individualismo, la tecnología, la mediocracia, la globalización de los flujos financieros, el marketing como herramienta clave para la consecución de las ventas....pero también supone retomar antiguos recursos tradicionales en desuso, como las relaciones personales, la vuelta a lo local. Posmodernidad es gusto refinado con sensibilidad popular. Arte y mercado. Nuevo y viejo. Es estar todo el año con la Blackberry y el iPod a cuestas pero ver las puestas de sol en Zahara de los Atunes tomando tranquilamente un mojito de La Gata con los colegas. Al final, sí que vamos a ser posmodernos.
10 de diciembre de 2006
de boda
Seré un hijo de Papá, pero desde que me fui de casa de mis padres nadie me ha tenido que planchar una camisa. Éstos pensamientos me pasaban por la cabeza mientras que yo intentaba poner un poco de orden en las arrugas de la camisa de lino –de mi padre- que me pondría en la boda a la que tenía que asistir en media hora.
Para mi el asistir a una boda resulta problemático por el simple motivo de que tengo pocas cosas que ponerme para la ocasión. Entiendo que si vas a un sitio, debes seguir las normas –el manido y no por ello menos infalible donde fueres, haz lo que vieres-. No me gusta señalarme de esa forma, siendo el modernito de la boda que ha venido sin corbata y con zapatillas de deporte, al más puro estilo Emilio Aragón en VIP Noche. Menos mal que de mi época de consultor todo a cien guardo un traje de Roberto Verino que me viene al pelo. Eso, alguna camisa de mi padre y una corbata estratégicamente elegida y se sale del paso.
Los miedos se disipan cuando llegas a la iglesia. Siempre hay alguien que ha hecho esfuerzos por parecer vestido por sus propios enemigos, como diría mi madre. En esta ocasión, hubo un puñado. Desde el citado modernito sin corbata, que lo hubo, hasta una señora con una túnica imposible.
A parte del tema indumentaria, el hecho de ir a una misa es algo que me causa sentimientos encontrados. En la iglesia me descubro susurrando las oraciones de memoria, frases dichas de cabeza automáticamente. Me sorprende que ya nadie se arrodilla en el momento de la consagración. Casi ninguna persona comulga. Como llegué con la ceremonia comenzada me quedé en un banco retirado, hasta que no pude más y me salí a tomar el fresco.
Como la celebración era fuera de Sevilla y no conseguí que nadie me transportara opté por pasar mi primera boda abstemia. Y aguanté estoicamente tomando cerveza sin alcohol en el aperitivo, algún sorbito de vino o champagne (el Möet&Chandon no iba a dejar de probarlo) y medio cubata. A partir de ahí, a cocacolas. Cuando el chim-pún se volvió endiablado, me largué, con la esperanza de que me parara algún control de la policía. No lo hicieron.
5 de diciembre de 2006
Las imprudencias se pagan cada vez más
Por eso pido desde estas líneas emails, sms o cualquier otra comunicación con vuestros números de teléfono...es horrible tener la agenda vacía.
2 de diciembre de 2006
Cosas que se hacen por cultura
¿No tendría usted un sitio más cerquita para hacer una sustitución? le contesté yo entre gracioso y suplicante.
La mujer levantó la cabeza y me contestó, muy seria: Y te puedes dar con un canto en los dientes. Fin de la conversación. Y así fue cómo empezó mi semana en Osuna, en la que todos los días hice cosas por cultura, esas cosas que normalmente no haces pero que una vez que las has hecho, te dan ese saber de la experiencia que todo adulto que se precie debe de tener.
MARTES: Nunca antes había visto un examen antes de hacerlo yo. Resisto la tentación de decir a mis alumnos lo que les va a caer el martes que viene, pero no puedo evitar de lanzar en clase los clásicos Recordad que esto es muuuuuuuuy importante. Por la tarde me toca ir a un claustro de profesores y como soy el más nuevo tengo que ser el secretario en la votación.
MIÉRCOLES: Voy a trabajar en coche y cuando salgo de casa es de noche. Sorprendentemente,
JUEVES: Los alumnos me llaman Zaulo o maestro y me saludan por el patio. Algunos creo que ya se han dado cuenta de que estoy un poco chalado. Me siento uno más del instituto. Me invitan a la cena de Navidad profesores y alumnos.
Pero como en la película Mary Poppins, el viento cambia y me tengo que marchar. Me sorprendo cuando casi se me cae una lagrimita al montarme en el coche. Cosas de profe novato. Cosas de hacer cosas por cultura.
(1): Osuna: localidad sevillana a 80km de la capital que en 2005 contaba con algo más de 17.000 personas censadas y una de cuyas principales fuentes de riqueza es la industria transformadora del aceite. De ahí las grandes chimeneas humeantes y el olor a alpechín.
